Luis Manuel Ferreras
Santo Domingo. El mundo de la música latina está de luto tras el fallecimiento del trombonista, cantante y productor Willie Colón, una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa. El artista, símbolo del movimiento musical neoyorquino que transformó la cultura caribeña en un fenómeno global, murió a los 75 años, según confirmaron allegados y personas cercanas a su entorno.
Colón revolucionó el género desde finales de los años 60 con un estilo urbano, agresivo y profundamente social que retrataba la vida de los barrios latinos en Nueva York. Su alianza artística con Héctor Lavoe, marcó una época irrepetible: juntos grabaron discos considerados clásicos absolutos como El Malo, Cosa Nuestra y Asalto Navideño, producciones que ayudaron a definir la identidad sonora de toda una generación.
Su carrera estuvo estrechamente vinculada al sello Fania Récords, desde donde impulsó la internacionalización de la salsa, llevando el ritmo a América Latina, Europa y Asia. Además de músico, también fue productor, compositor, activista social y figura política comunitaria, utilizando su influencia para defender los derechos de la comunidad latina en Estados Unidos.
Durante más de cinco décadas de trayectoria grabó decenas de álbumes, colaboró con innumerables artistas y dejó una huella imborrable en la música popular. Su trombón potente, sus arreglos innovadores y su visión artística cambiaron para siempre el sonido de la música tropical.
La muerte de Willie Colón marca el fin de una era, pero su legado permanece vivo en cada descarga, cada coro y cada esquina donde suena la salsa. Su obra seguirá siendo referencia obligada para músicos y amantes del género en todo el mundo.
